Hay destinos que se viven de día y se aguantan de noche. El Nido no es uno de ellos.
La cocina y la vida nocturna de este rincón de Palawan han madurado al mismo ritmo que el turismo premium que ha llegado en los últimos cinco años. No de forma artificial: de forma orgánica, como ocurre en los destinos que crecen bien.
La cocina filipina que te espera en El Nido
La cocina filipina sigue siendo una de las grandes desconocidas de la gastronomía asiática para el paladar europeo. Y eso, para quien llega sin prejuicios, es una ventaja.
Filipinas tiene una cocina influenciada por cuatro tradiciones: la malaya (coco, especias, sabores agridulces), la española (vinagre, ajo, guisos de cerdo), la china (salteado y fermentación) y la americana (conservas y gusto por lo dulce). El resultado es una cocina sincrética que varía de isla en isla.
En El Nido, la geografía añade otra capa. El Mar de Sulu y el Mar de Palawan aportan pescado, marisco y algas exclusivas de esta zona del archipiélago.
El adobo (cerdo o pollo cocinado lentamente en vinagre, soja, ajo y laurel) es el plato más conocido. La versión de Palawan tiende a más vinagre y menos azúcar: más ácida, más directa. El sinigang, sopa de base ácida con tamarindo y gambas del Mar de Sulu, es lo que los locales piden cuando quieren comer en serio. Y el kinilaw (el ceviche filipino, marinado en vinagre de caña, calamansi y leche de coco) es uno de los platos más interesantes del sudeste asiático, especialmente cuando se prepara con pescado de anzuelo capturado el mismo día.
Precios de referencia: un plato principal en restaurante de nivel medio cuesta entre 180 y 500 pesos filipinos (3 a 8,30 euros). Una cena completa para dos personas con bebidas no suele superar los 1.200 a 1.800 pesos (20 a 30 euros).
Restaurantes, bares y la hora del atardecer
La escena de restaurantes opera en dos capas. La primera: establecimientos locales en Rizal Street y el malecón, con carta en inglés y tagalo, cocina filipina mezclada con pasta y ensaladas para paladares menos aventureros. La segunda: restaurantes de concepto con cocina abierta, carta corta (ocho a doce platos), importación europea de vinos y menús de degustación con ingredientes de Palawan tratados con técnicas contemporáneas.
Un menú de degustación de ocho pasos con maridaje puede estar entre 3.500 y 5.500 pesos por persona (58 a 92 euros), bastante por debajo de una experiencia comparable en Bangkok, Singapur o Bali.
Entre las cinco y media y las seis y media de la tarde, El Nido hace algo que no necesita promoción. El sol cae sobre el Bacuit Archipelago y los acantilados de piedra caliza enmarcan una paleta de colores que pasa del amarillo al rosa al morado en cuarenta minutos. El malecón se llena. Los bares con terraza cobran un pequeño recargo por las mesas con vista al atardecer. Nadie se queja.
La vida nocturna no sigue el modelo de Bangkok ni de Kuta. No hay grandes clubs ni música a volumen de discoteca. Lo que hay son bares de playa con personalidad, estructuras de bambú, música conversacional y una coctelería que ha crecido junto al destino. Ron Don Papa (de la isla de Negros, dulce, con notas de vainilla), gin-tonic con calamansi, palomas con hibisco local. Un cóctel cuesta entre 200 y 450 pesos (3,30 a 7,50 euros).
En los últimos dos años han aparecido rooftops con vista al archipiélago: terrazas en segundo o tercer piso con vistas a los acantilados y la bahía. A las nueve de la noche, con las luces de los barcos en el agua, la vista cuesta 200 pesos de mojito y nada más.
Por qué la escena gastronómica importa para los números
El turismo de calidad no se sostiene solo con playas. Se sostiene con una oferta que justifique el precio por noche y que genere el deseo de volver.
La estancia media en alojamientos de calidad en El Nido ha crecido de 3,2 noches en 2019 a más de 4,5 noches en 2024, según datos del sector hotelero local. Cada noche adicional es ingreso directo para el hotel pool. Cada extensión de estancia es un huésped que descubrió que hay razón para quedarse. Y esa razón está, en parte, en lo que pasa después de las lagunas.
Land of Nomads construye sus 231 eco-apartamentos en El Nido con este contexto. No en un destino que solo vive de día: en un destino con escena completa que sostiene los rendimientos que justifican la inversión.
Para conocer el proyecto de eco-apartamentos de El Nido, con proyecciones de rentabilidad y estructura legal del leasehold a 99 años, el equipo de Land of Nomads está disponible en landofnomadsgroup.com.

